Una vez más nos encontrábamos en mi camerino, pero esta vez era diferente, ahora no estábamos bromeando como de costumbre. Estábamos sentados, sin poder mirarnos a la cara. Todo era raro, yo tenía una sensación entre felicidad y lástima hacia mí misma.
-¿Qué coño hemos hecho Anna? –Rompió el incomodo silencio que se había producido hacía varios minutos-
- No sé. –Pronuncié con un fino hilo de voz- Me doy asco –Dije tapándome la cara con mis frías manos-
-¿Crees que después de esto todo volverá a ser como antes? –Preguntó revolviendo su pelo con sus manos-
-Dani, después de esto nada será igual. –Me levanté del sofá y me quedé mirándome al espejo- Mira, creo que es mejor que te vayas. –Le dije mirándolo a través del espejo-
-Supongo que tendrás razón. –Se levantó y se acercó a mí, supuse que para despedirse-
-Dani, no hagas las cosas más difíciles. –Me alejé de él-
Nos miramos durante unos segundos y después se marchó. Lo último que pronunció fue un cálido “adiós”. Cuando cerró la puerta me dejé caer abatida sobre el sofá, ese maldito sofá.
Unos minutos después, decidí irme, ya era tarde. Preparé mi bolso, cogí mi abrigo y salí por la puerta. Saludé a la gente que todavía no se había ido y después de ponerme mis gafas de sol, salí a la calle.
En el trayecto del plató a mi casa no paraba de darle vueltas a lo que había sucedido entre Dani y yo. ¿Cómo miraría a la cara a Miki a partir de ahora? ¿Y a él? ¿Cómo sería mi relación con el que hasta ahora era mi mejor amigo? ¿Qué se nos había pasado por la cabeza para terminar haciendo el amor en el sofá? Y sobretodo ¿por qué tenía la extraña sensación de que me había gustado?
Mientras le daba tantas vueltas a la cabeza llegué a mi casa. La verdad era un autentico desorden, esta semana había estado muy liada y no había tenido tiempo de ordenarla, así que decidí ponerme manos a la obra y dejar de pensar por un rato.
Unos minutos después, decidí irme, ya era tarde. Preparé mi bolso, cogí mi abrigo y salí por la puerta. Saludé a la gente que todavía no se había ido y después de ponerme mis gafas de sol, salí a la calle.
En el trayecto del plató a mi casa no paraba de darle vueltas a lo que había sucedido entre Dani y yo. ¿Cómo miraría a la cara a Miki a partir de ahora? ¿Y a él? ¿Cómo sería mi relación con el que hasta ahora era mi mejor amigo? ¿Qué se nos había pasado por la cabeza para terminar haciendo el amor en el sofá? Y sobretodo ¿por qué tenía la extraña sensación de que me había gustado?
Mientras le daba tantas vueltas a la cabeza llegué a mi casa. La verdad era un autentico desorden, esta semana había estado muy liada y no había tenido tiempo de ordenarla, así que decidí ponerme manos a la obra y dejar de pensar por un rato.
Miré el reloj, eran las 9 de la noche y yo me había pasado toda la tarde arreglando todo este desorden. Cuando terminé con el salón me fui a prepararme algo de cena, la verdad es que no tenía mucha hambre así que me preparé algo rápido y me puse a ver la tele.
Eran las 2 de la madrugada, estaba completamente dormida cuando el sonido del móvil me despertó, miré la pantalla e inmediatamente me sorprendí al ver de quien era el mensaje…
Madre miaa!! Menuda forma de empezar una historia...
ResponderEliminarSin palabras me has dejado... Me encanta ^^
Espero que continues escribiendo asi yo puedo seguir leyendo ;)
Esperando el SIGUIENTEEE!! *-*
Me alegro de que te haya gustado, por ahora tengo pocos capitulos escritos y esta semana estoy algo liadilla pero mañana habra otro seguro!! Gracias por leerlo!! :)
EliminarWooooooooooooooo *_* empieza la historiia muy bien :))
ResponderEliminarme ha gustado y me has dejado con la intrga ;))
espero el siguiente con ganas ññ
mii twitter es @MariaPusiCrazy y tengo una historia #Danna aqui en mi blog x si quieres leerla :D
#Abruzooooss!!!